Nissan Sentra 1996 ya puede obtener placas de auto antiguo en México
Al cumplir 30 años de antigüedad, el Nissan Sentra 1996 es elegible para el estatus de vehículo de colección bajo la normativa mexicana vigente.

A partir de este 22 de agosto de 2026, los propietarios de vehículos Nissan Sentra modelo 1996 en México pueden iniciar el trámite para obtener las placas de auto antiguo. Esta posibilidad surge al cumplirse tres décadas desde que las primeras unidades de esta generación salieron de las líneas de producción, alcanzando el requisito de antigüedad necesario para acceder a esta categoría administrativa en diversas entidades federativas.
El proceso para la obtención de este reconocimiento implica que el vehículo debe conservar un alto grado de originalidad en sus componentes mecánicos y estéticos. Las autoridades de tránsito estatales supervisan que los automóviles mantengan sus características de fábrica, permitiendo que ejemplares bien preservados reciban este distintivo que reconoce su valor histórico y cultural dentro del parque vehicular nacional.
Para los entusiastas del automovilismo, el Nissan Sentra de mediados de los noventa representa una etapa clave en la industria manufacturera del país. Este modelo fue un pilar en la movilidad urbana y su presencia en las calles mexicanas consolidó a la marca como una de las más confiables, gracias a su durabilidad y facilidad de mantenimiento que permitieron que muchos de estos autos sigan circulando hoy en día.
La obtención de las placas de auto antiguo no solo otorga un estatus especial al vehículo, sino que también suele incluir beneficios como la exención de ciertos programas de verificación vehicular y restricciones de circulación, dependiendo de la normativa local de cada estado. Los interesados deben acudir a las oficinas de control vehicular de sus respectivas entidades para presentar la documentación que acredite la autenticidad y el estado de conservación de su unidad.
Este hito marca la transición de un vehículo de uso cotidiano a un objeto de colección, subrayando cómo el paso del tiempo transforma la percepción de los automóviles producidos en México. Mientras las nuevas tecnologías automotrices avanzan, modelos como el Sentra 1996 permanecen como testimonios rodantes de la ingeniería y el estilo que definieron las carreteras mexicanas hace treinta años.


