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México

Exceso de sodio daña la función renal, advierte la UNAM

El consumo elevado de sal en productos ultraprocesados afecta directamente la salud de los riñones y eleva la presión arterial.

Redacción Deber Civico
Foto: eleconomista.com.mx

Especialistas de la UNAM advierten que el consumo excesivo de sodio, presente de manera predominante en alimentos ultraprocesados, representa un factor de riesgo crítico para el deterioro de la función renal en la población mexicana. Esta ingesta desmedida obliga a los riñones a realizar un esfuerzo superior al normal para filtrar la sangre, lo que a largo plazo puede derivar en daños estructurales irreversibles y un incremento sostenido en los niveles de presión arterial.

La dinámica del organismo ante el exceso de sal se manifiesta principalmente mediante la retención de líquidos, fenómeno que eleva el volumen sanguíneo y presiona las paredes de las arterias. De acuerdo con los análisis académicos, este proceso es una de las causas prevenibles más comunes de la hipertensión arterial, enfermedad que actúa como detonante de diversas complicaciones cardiovasculares y renales que saturan los servicios de salud pública en México, como el IMSS y el ISSSTE.

Los expertos señalan que la mayor parte del sodio consumido no proviene del salero de mesa, sino de los aditivos y conservadores utilizados en productos industriales. Alimentos como botanas, embutidos, panes refinados y salsas procesadas contienen concentraciones de sodio que superan con frecuencia las recomendaciones diarias de salud, dificultando que el consumidor promedio mantenga una dieta equilibrada sin una lectura rigurosa de las etiquetas nutrimentales.

Ante este panorama, la comunidad académica sugiere implementar cambios graduales en los hábitos alimenticios, priorizando el consumo de productos frescos y naturales sobre los industrializados. Reducir la dependencia de los ultraprocesados no solo beneficia la salud renal, sino que ayuda a controlar el peso corporal y mejora la calidad de vida a largo plazo, reduciendo la carga sobre los sistemas de salud nacionales.

La recomendación institucional es fomentar una mayor cultura de prevención desde el entorno familiar y escolar. El control del sodio es una medida fundamental dentro de las políticas de salud pública para disminuir la incidencia de enfermedades crónico-degenerativas que impactan significativamente en la economía de las familias mexicanas y en la capacidad de respuesta de los hospitales públicos.

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